×

Aviso de privacidad

LEY FEDERAL DE PROTECCIÓN DE DATOS PERSONALES
EN POSESIÓN DE PARTICULARES

AVISO DE PRIVACIDAD

RESPONSABLE. INMOBILIARIA Y CONSTRUCTORA NOCESA, S. DE R. L. DE C.V., persona moral constituida conforme a las normas mexicanas, con domicilio ubicado en Av. Insurgentes Sur 3155, Piso 2, Col. Jardines del Pedregal Cuicuilco, Delegación Coyoacán, C.P. 04510, México, Distrito Federal, es responsable del uso y protección de sus datos personales, por lo que en cumplimiento a la LEY FEDERAL DE PROTECCIÓN DE DATOS PERSONALES EN POSESIÓN DE PARTICULARES, así como de su Reglamento, INMOBILIARIA Y CONSTRUCTORA NOCESA, S. DE R.L. DE C.V., se compromete a dar tratamiento legítimo, a los datos personales que usted proporcione con motivo de un acto jurídico, negocio, solicitud, servicio o cualquier información relacionada con usted, de la que dispongamos, con el compromiso de resguardarla, asegurando su confidencialidad, almacenamiento y protección. Al respecto, le informamos lo siguiente:

FINALIDAD DEL TRATAMIENTO DE DATOS. La responsable recabará los datos personales que usted voluntariamente proporcione y serán utilizados con fines de selección y reclutamiento de personal, para la prestación de servicios profesionales o para la adquisición de productos o servicios. De manera adicional, su información personal podrá ser transferida a otras empresas que celebren o tengan celebrado contrato con la sociedad en mención para fines laborales, comerciales o de servicios.

En el caso de que usted solicite que sus datos no sean tratados para los fines adicionales que se indican, podrá hacerlo del conocimiento de la responsable dentro de 5 días hábiles, contados a partir de que usted los haya proporcionado por escrito o de que usted tenga conocimiento de que disponemos de ellos, por algún comunicado que se le haya enviado a su domicilio o que reciba de la responsable, como consecuencia de la prestación de servicios o contratos celebrados, con motivo de un acto jurídico, negocio, solicitud, servicio, o cualquier información relacionada con usted, proporcionada por terceros para llevar a cabo los objetivos, compromisos u obligaciones adquiridas con la responsable, de conformidad con el aviso de privacidad que respecto de sus datos personales se hayan proporcionado por los conductos correspondientes.
En el supuesto de que no se manifieste respecto a lo señalado en el párrafo anterior, se entenderá que otorga su consentimiento para utilizar sus datos personales o realizar la citada transferencia.

La negativa para el uso de sus datos personales para dichas finalidades, no será motivo para que le neguemos trabajo, prestación de servicios o productos que solicita o contrata con la responsable.

OBTENCION DE DATOS PERSONALES. Para llevar a cabo las finalidades descritas en el presente aviso de privacidad, la responsable recabará los siguientes datos personales

CANDIDATOS A VACANTES.- Datos personales que se recabarán, almacenarán y/o utilizarán, como parte del proceso de reclutamiento y selección: 1) Datos de identificación, tales como nombre completo, domicilio particular, fecha de nacimiento, nacionalidad, ocupación o profesión, teléfono(s), correo electrónico, número de seguridad social, clave única del registro de población y registro federal de contribuyentes; (2) Datos académicos referentes a su formación académica, grado de preparación y especialización; (3) Datos laborales referentes a su experiencia, formación, especialización y desempeño laboral; (4) Datos sensibles en términos de la Ley, tales como ingresos, salario, beneficios y prestaciones, condiciones socio-económicas, datos proporcionados por sociedades de información crediticia, datos sobre sus familiares y/o dependientes económicos, referencias personales, para solicitarles la información que se requiera con motivo de la solicitud de trabajo, datos sobre su estado de salud pasado, presente y futuro, datos respecto de enfermedades congénitas ó crónicas, resultados de exámenes psicométricos, datos sobre su capacidad intelectual, características de personalidad y habilidades administrativas y gerenciales; (4) Los que adicionalmente en su caso, se requieran para el proceso indicado.
En el supuesto de que resulte viable la solicitud de trabajo, sus datos personales se proporcionarán a la empresa que lo contratará para que preste los servicios correspondientes a la responsable.

PROVEEDORES.- Para proceso de selección, la verificación de datos personales proporcionados (nombre, clave única de Registro de Población, Registro Federal de Contribuyentes, alta de hacienda, domicilio, teléfono y los que en su caso se requieran) y la investigación de referencias personales y laborales, para determinar la procedencia de una relación contractual para la adquisición de un producto o servicio.

CLIENTES.- Nombre, clave única de Registro de Población, Registro Federal de Contribuyentes, alta de hacienda, domicilio y teléfono, necesarios para realizar todas las actividades requeridas para el correcto desempeño o cumplimiento del servicio profesional convenido.

La responsable procurará que los datos personales sean correctos y actualizados para los fines para los cuales fueron recabados, comprometiéndose a bloquearlos o, en su caso, a cancelarlos, cuando hayan dejado de ser necesarios para el cumplimiento de las finalidades previstas en el aviso de privacidad.

COLABORADORES Y ESCRITORES DE LA REVISTA “BICAA’LU” U OTRAS EDITADAS POR LA RESPONSABLE.- Nombre, correo electrónico, número telefónico, domicilio u otros datos necesarios para realizar las actividades requeridas para el correcto desempeño o cumplimiento de la relación pactada por escrito o de forma verbal.

La responsable procurará que los datos personales sean correctos y actualizados para los fines para los cuales fueron recabados, comprometiéndose a bloquearlos o, en su caso, a cancelarlos, cuando hayan dejado de ser necesarios para el cumplimiento de las finalidades previstas en el aviso de privacidad.

SUSCRIPTORES.- Nombre, domicilio, ciudad, país, número telefónico y correo electrónico u otros datos necesarios para realizar todas las actividades requeridas para el correcto desempeño o cumplimiento del servicio profesional convenido.

La responsable podrá obtener información de los titulares de los datos personales, por conducto de otras fuentes permitidas por la Ley, tales como directorios telefónicos o laborales; diarios, gacetas o boletines oficiales y medios de comunicación social. Los datos que se obtengan por estos medios serán, entre otros, nombre, domicilio ó números telefónicos, emails del titular de los datos personales e información corporativa, tratándose de personas morales.

TRANSFERENCIAS DE DATOS. INMOBILIARIA Y CONSTRUCTORA NOCESA, S. DE R. L. DE C.V., se compromete a cumplir los principios legales de protección en cuanto a la transferencia de datos personales y a tomar las medidas necesarias y suficientes para garantizar que el presente aviso de privacidad sea respetado por la responsable o por terceros, con los que guarde alguna relación jurídica.

INMOBILIARIA Y CONSTRUCTORA NOCESA, S. DE R. L. DE C.V., podrá realizar la transferencia y/o remisión de datos a:

  • Terceros proveedores de servicios, para el cumplimiento de las obligaciones legales adquiridas con INMOBILIARIA Y CONSTRUCTORA NOCESA, S. DE R. L. DE C.V.
  • Socios comerciales con los que INMOBILIARIA Y CONSTRUCTORA NOCESA, S DE R.L. DE C.V. lleve a cabo convenios o contratos enfocados al desarrollo y comercialización de nuevos productos.
  • Profesionistas, asesores, consultores externos, para el efecto de la administración de operaciones, de los servicios y demás actos que la responsable puede realizar conforme a la Ley y sus estatutos sociales, así como para la defensa de los intereses de cualquier responsable tercero, ante cualquier controversia legal que surja con motivo de dichas operaciones y servicios, señalando de manera enunciativa a empresas de cobranza, auditores externos, legales y contables, outsourcing, entre otros.

Le informamos que sus datos personales podrán ser compartidos o transferidos con las sucursales de la responsable, que se ubiquen en el interior de la República Mexicana, con organizaciones, instituciones, personas físicas o terceros en general, para fines laborales respecto de determinado arte, oficio, o profesión; para la adquisición de productos o servicios, o para la prestación de servicios profesionales.

LIMITACIÓN DE USO O DIVULGACIÓN DE DATOS PERSONALES. La responsable se obliga a guardar confidencialidad respecto de los datos personales proporcionados, aún después de finalizar sus relaciones con el titular. Asimismo, se compromete a observar los principios de licitud, consentimiento, información, calidad, finalidad, lealtad, proporcionalidad y responsabilidad, previstos en la ley, adoptando medidas de seguridad administrativas, técnicas y físicas, para proteger los datos proporcionados contra daño, pérdida, uso, acceso o tratamiento no autorizado.

La responsable le informa que posee, recaba o recabará de usted, los datos personales necesarios, principalmente para la adecuada realización de las operaciones y prestación de los servicios, así como para la celebración de los demás actos que cada responsable puede realizar conforme a la Ley y sus estatutos sociales. Dichos datos personales pueden haber sido obtenidos de usted, ya sea personalmente o bien, directamente por cualquier medio electrónico, óptimo, sonoro, visual o a través de terceros y de otras fuentes permitidas por la ley, tales como las sociedades de información crediticia.

INMOBILIARIA Y CONSTRUCTORA NOCESA S. DE R. L. DE C.V., no recabará datos sensibles, salvo los mencionados en el apartado (4) del título denominado Candidatos a Vacantes. Para el caso de que requiera de otros datos sensibles por necesidades de la empresa, se lo hará saber de manera escrita.

INMOBILIARIA Y CONSTRUCTORA NOCESA, S. DE R.L. DE C.V., no venderá y tampoco prestará sus datos personales a ningún tercero. Sin embargo, podrá transferir sus datos particulares a las sucursales que forman parte de la sociedad en mención, para fines laborales, comerciales o de servicios contratados con terceros. Unicamente los revelará por requerimiento de la autoridad competente.

Si usted como titular recibe comunicados de INMOBILIARIA Y CONSTRUCTORA NOCESA, S. DE R.L. DE C.V., por motivo de un acto jurídico, negocio, solicitud o servicios, se debe a que la responsable original de sus datos personales los ha transferido a INMOBILIARIA Y CONSTRUCTORA NOCESA, S. DE R.L. DE C.V., para dar cumplimiento a los términos estipulados en la relación que los une, conforme al aviso de privacidad que se le haya notificado por los medios que se consideraron adecuados.

Para limitar el uso o divulgación de su información personal, usted puede hacer uso de los siguientes medios:

  • Su inscripción en el Registro Público para evitar duplicidad, que está a cargo de la Procuraduría Federal del Consumidor, con la finalidad de que sus datos no sean utilizados para recibir publicidad o promociones de empresas de bienes o servicios. Para mayor información sobre este registro, usted puede consultar el portal de Internet de la Profeco, o bien, ponerse en contacto directo con ésta.
  • Mediante registro en el Listado de Exclusión de INMOBILIARIA Y CONSTRUCTORA NOCESA, S. DE R.L. DE C.V., a fin de que sus datos personales no sean tratados para fines mercadotécnicos, publicitarios o de protección comercial por nuestra parte. Para ser incluido dentro del listado, deberá presentar solicitud por escrito de manera personal, al responsable para conocer lo relacionado con el derecho ARCO, dentro del término de 5 días hábiles señalado.

El tratamiento de los datos personales se hará conforme al presente aviso de privacidad, salvo en los casos previstos por el artículo 10 de la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de Particulares.

DERECHO ARCO. El titular de los datos personales o su representante legal, tiene derecho a conocer que datos personales tenemos de usted, para que los utilizamos y las condiciones de uso que les damos (ACCESO). Asimismo, es su derecho solicitar la corrección de su información personal en caso de que esté desactualizada, sea inexacta o incompleta (RECTIFICACION); que la eliminemos de nuestros registros o bases de datos, cuando considere que no está siendo utilizada conforme a los principios, deberes y obligaciones previstas en la normatividad (CANCELACION); así como oponerse al uso de sus datos personales para fines específicos (OPOSICION).

Para el ejercicio de cualquiera de los derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición o para revocar su consentimiento para el uso de sus datos personales, usted deberá presentar solicitud por escrito en el domicilio legal de la responsable, en la que conste la rúbrica del solicitante, dirigida a la responsable y que deberá recibir el encargado para conocer lo relacionado con el derecho ARCO y que deberá contener:

  1. El nombre del titular y domicilio o correo electrónico, para comunicarle la respuesta a su solicitud;
  2. Los documentos que acrediten la identidad o, en su caso, la representación legal del titular;
  3. La descripción clara y precisa de los datos personales respecto de los que se busca ejercer alguno de los derechos antes mencionados o para solicitar la revocación de consentimiento para el uso de sus datos personales y
  4. Cualquier otro elemento o documento que facilite la localización de los datos personales.

La responsable comunicará al titular, en un plazo máximo de veinte días hábiles, contados desde la fecha en que se recibió la solicitud de acceso, rectificación, cancelación u oposición, la determinación adoptada, a efecto de que, si resulta procedente, se haga efectiva la misma dentro de los quince días siguientes a la fecha en que se comunica la respuesta. Tratándose de solicitudes de acceso a datos personales, procederá la información, previa acreditación de la identidad del solicitante o representante legal, según corresponda.

Los plazos antes referidos podrán ser ampliados una sola vez por un periodo igual, siempre y cuando así lo justifiquen las circunstancias del caso.

La responsable no estará obligada a cancelar los datos personales, cuando se actualice alguno de los siguientes supuestos, previstos por el artículo 26 de la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de Particulares.

  1. Se refiera a las partes de un contrato privado, social o administrativo y sean necesarios para su desarrollo y cumplimiento;
  2. Deban ser tratados por disposición legal;
  3. Obstaculice actuaciones judiciales o administrativas vinculadas a obligaciones fiscales, la investigación y persecución de delitos o la actualización de sanciones administrativas;
  4. Sean necesarios para proteger los intereses jurídicamente tutelados del titular;
  5. Sean necesarios para realizar una acción en función del interés público;
  6. Sean necesarios para cumplir con una obligación legalmente adquirida por el titular, y
  7. Sean objeto de tratamiento para la prevención o para el diagnóstico médico o la gestión de servicios de salud, siempre que dicho tratamiento se realice por un profesional de la salud sujeto a un deber de secreto.

REVOCACION DE CONSENTIMIENTO PARA USO DE DATOS PERSONALES. Usted puede revocar el consentimiento que, en su caso, nos haya otorgado para el tratamiento de sus datos personales. Sin embargo, es importante que tenga en cuenta que no en todos los casos podremos atender su solicitud o concluir el uso de forma inmediata, ya que es posible que por alguna obligación legal o contractual, a la que usted se haya obligado, requiramos continuar tratando sus datos personales. Asimismo, usted deberá considerar que para ciertos fines, la revocación de su consentimiento implicará que no le podamos seguir prestando el servicio que nos solicitó, o la conclusión de su relación contractual con la responsable.

CAMBIOS EN AVISO DE PRIVACIDAD. El presente aviso de privacidad puede sufrir modificaciones, cambios o actualizaciones derivadas de nuevos requerimientos legales; de nuestras propias necesidades por los productos o servicios que ofrecemos; de nuestras prácticas de privacidad; de cambios de nuestro modelo de negocio, o por otras causas.

Nos comprometemos a mantenerlo informado sobre los cambios que pueda sufrir el presente aviso de privacidad, a través de nuestra página de internet www.asecon.mx

ENCARGADO. Para el ejercicio de su derecho ARCO o revocar su consentimiento para el uso de sus datos personales, o dudas que pudiera tener respecto al tratamiento de su información, deberá presentar por escrito su solicitud al responsable designado para darle trámite, Sr. Israel Néquiz Luna, en el domicilio legal de la responsable, ubicado en Av. Insurgentes Sur 3155, Piso 2, Col. Jardines del Pedregal Cuicuilco, Delegación Coyoacán, C.P. 04510, en la Ciudad de México, D.F., de lunes a viernes (exceptuando días festivos), en horario de 16:00 a 18:00 hrs. Para fines informativos, podrá comunicarse con la persona indicada en el horario mencionado al número telefónico (55) 44-45-77-01, en el Distrito Federal y del interior de la República al número 01800- 8727326; también le proporcionamos para fines informativos correo electrónico privacidad@asecon2006.com.mx

Ultima actualización del Aviso de Privacidad: 25 de Julio de 2013.

×

Encuéntranos

En toda la República, en

Sanborns

En la Ciudad de México, en

Librerías El Sótano

Librerías El Sótano de la CDMX (en exhibidores en el área de cajas).

Librerías Gandhi

Librería Gandhi Miguel Ángel de Quevedo

Urban Corner

Tiendas duty free y Restaurante Urban Corner del Aeropuerto de la Ciudad de México.

Voceadores

Voceadores en cruces de calles (en Avenida Universidad y distintos puntos del Centro Histórico de la CDMX).

×

Cartelera mensual

Cartelera mensual Bicaalú

en

Cuentos y relatos

Los ojos de la princesa  1 

Josué Ortega Zepeda
Agosto, 2017

#CuentosRelatos | #Cuento

Había una vez, en el Reino del Viento, una niña maldecida por un malvado rey desconocido. No era ella una niña común, sino una princesa, y la maldición que pesaba sobre sus hombros consistía en que, sin importar qué tanto brillara el sol y qué tanto calor prodigara al mundo, ella siempre sentiría frío.

Erró y erró, buscando cura para su piel, sus músculos, sus huesos y su alma congelados, hasta que en la Ciudad de los Trapos, la princesa Cítrica —pues así se llamaba— descubrió una oportunidad: el rey Cucaracha le prometió que nunca más volvería a temblar si permitía que él y sus súbditos la cubrieran casi por completo, sólo dejando libres sus ojos para que pudiera ver por dónde iba. "Seremos tu fiel cobija si tú así lo permites, Oh, Princesa Cítrica", juró el rey. Pero existía un inmenso problema tras aquel aparente remedio: la cobija de cucarachas se alimentaría de su autenticidad, de su yo verdadero; en pocas palabras, poco a poco dejaría de ser más ella misma para convertirse en otra cosa, en una mentira andante.

El frío insoportable no dejaba pensar, ni sentir, ni mirar mucho más allá del inmenso sufrimiento que provocaba, por lo que Cítrica no dudo ni un segundo en aceptar el ofrecimiento del rey Cucaracha.

Pasó casi un año completo. Y, como se lo habían advertido, Cítrica empezó a olvidar: primero se esfumó de su mente el pensamiento de su origen real, luego desapareció su nombre, enseguida dejó de recordar su helada maldición, olvidó también que existía un mundo más allá de la Ciudad de los Trapos e, incluso, poco después dejó de saberse humana, creyéndose una simple vida antropomórfica formada de asquerosos bichos.

Cítrica perdió tanto, pero a la vez, al deshacerse del frío, sintió florecer en la superficie de su conciencia una curiosidad infantil. Fue así como se percató que la Ciudad de los Trapos se llamaba de tal modo porque consistía en multitudes de atuendos vacíos —atuendos de jardinero, de secretaria, de hombres de negocios, de magnates, de cocineros, de niños y de adolescentes rebeldes— paseándose taciturnamente por la carcomida y gris metrópoli.

"Hace algunas décadas —dijo el Rey Cucaracha en el oído de Cítrica, pero ella había olvidado a la real sabandija y su pacto, por lo que ahora creía que aquella voz era la de su conciencia—, un ambicioso mercader trajo pequeñas cajas mágicas a las que llamaba Prodiléctricos. Dichas cajitas poseían una especie de brillante ventanilla hacia mundos aparentemente mejores, más coloridos, más deliciosos, más deseables, por lo que los pobladores de aquí no dudaron ni un segundo en adquirirlas como pan caliente para olvidar su apestosa y deprimente realidad.

"Lo que no dijo el ambicioso mercader, fue que sus dichosos Prodiléctricos, en el fondo, devoraban poco a poco a quien los usaba: pasados algunos meses la carne se diluía bajo la piel, luego la piel se podría y caía en pedazos como harapos; el esqueleto tardaba algo más, pero acababa también deshaciéndose en un polvo blanco y maloliente; al final, el espíritu de la persona, corrompido en un polvo negro como la pólvora, se fugaba hacia el interior de la ventanilla del Prodiléctrico.

La princesa pensó que seguramente era mentira que el alma de la persona era devorada por completo por la ventanilla del Prodiléctrico, pues los atuendos seguían vagando como si nada.

Unas semanas después, justo cuando Cítrica cumplía quince años —aunque, claro, ella no lo recordaba—, descubrió, empotrada en una pared, una cosa extraña y aterradoramente atractiva. "No, no —alegó el rey Cucaracha—, eso no es un Prodiléctrico. Se llama espejo".

Por encima de la asquerosa e hirviente cobija de insectos, la princesa volvió a descubrir en el sucio espejo sus chispeantes ojos vivos. Una cosa desconocida que se sentía brillar en su pecho y que inexplicablemente le alargaba las comisuras de los labios hacia las orejas, la hizo correr como ya no sabía que podía hacerlo. Se fue tan rápido y tan incansablemente, que no mucho tiempo después alcanzó y traspasó los límites de la ciudad. Fue entonces cuando la cosa brillante en su pecho se apagó con la sensación de una mordida horrible. Cítrica miró su pie y su pantorrilla como ya no recordaba; lo cierto era que no tenían bichos y que los tantos otros en su muslo empezaban a desprenderse muertos. "¡Regresa, regresa! —gimió el rey Cucaracha— ¡Vamos a morir, vamos a morir!" Cítrica dudó un segundo, pero entonces algo en su cabeza le trajo un vago concepto para nombrar aquella horrible mordida en su pierna: "¡Es frío, es frío!", gritó.

Aterrada, la princesa retrocedió a trompicones hasta la ciudad y su cobija volvió a cubrirla. "¡No vuelvas a ser tan estúpida, niña!" —chilló el rey Cucaracha—. "Yo no veo estupidez en un acto así" —se escuchó una voz tan varonil como desconocida. Cítrica volteó horrorizada, de un lado a otro, pero nadie había en ningún lado. Como bólido, salió huyendo.

Los dos días siguientes no hubo ninguna novedad. Fue hasta el tercer día que la casi olvidada voz varonil regresó a la carga.

—¡Gusto en volver a verla, princesa! –dijo alegremente.

Cítrica se iba lejos durante no una, sino dos semanas completas, cada que el terco y animado saludo se le atravesaba donde fuera. Fue el fastidio el que la impulsó a refunfuñar:

—¡Bueno —gruñó—, qué demonios te traes! ¡Deja de seguirme! ¡Además, ¿eres tonto o qué? ¿Qué no ves que no soy una princesa sino una niña hecha de cucarachas? ¡Me tienes harta, bobo!

—Disculpe usted, milady —continuó abochornado, con voz quebradiza—. Nunca ha sido mi intensión molestarla.
—¿Quién eres? —rugió Cítrica.

—¡Qué desatención de mi parte, su majestad! Supongo que tantos años fuera de la corte me han hecho más maleducado que un villano cualquiera. A sus pies, milady, soy el Príncipe Mantis.

Cítrica preguntó en voz alta a "su consciencia" si sería apropiado continuar hablando con un desconocido. La respuesta nunca llegó. Tal vez aquel mutismo significaba aprobación; aunque, por otro lado, también era probable que "su conciencia" se sintiera intimidada por el tal Príncipe Mantis y hubiera decidido no decir ni una palabra.

—¿Dónde estás? —continuó Cítrica.

—Aquí —respondió Mantis.

—¿Aquí?

—No, aquí. De este otro lado, su alteza. Soy algo pequeño y tal vez necesite esforzarse un poco más para encontrarme.

—¿Aquí?

—No, no. Del lado contrario, milady.

—¡No puedo verte!

—Yo tampoco puedo verla, su majestad. Es decir, hay ahí enfrente una masa antropomorfa de cucarachas. Pero esa no es usted, de tal modo que, en el sentido estricto, tampoco puedo verla.

—Ya tengo que irme —bufó Cítrica, hastiada de tantas sandeces.

—Como guste, su majestad —continuó el Príncipe Mantis, no con menos cortesía—. No la molestaré más, pero seguiré aquí si decide que este siervo torpe es digno de su atención.

—¿Seguirás aquí? —dubitativa empujó el índice, apuntando hacia un círculo de hierba grisácea.

—No, no. Justo aquí.

Cítrica estalló involuntariamente en una carcajada.

—¡Eres un bobo! —exclamó alejándose—, pero me agradas…

Mantis, bajo su juramento, no volvió a importunar con sus saludos. Fue la curiosidad la que llevó a la Princesa Cítrica a susurrar, días después, una casual llamada. "A sus órdenes, su majestad", respondió Mantis como preámbulo de las nutridas y amenas conversaciones que se llevarían a cabo las semanas consecutivas.

Era verdaderamente extraño que, sin importar qué tan lejos o cerca se encontrara Cítrica, Mantis siempre empezara a parlotear justo después de que ella lo invocaba. "¿Me estás siguiendo?", preguntó Cítrica sin enfado, pero con pocas gotas de recelo. "¡Líbreme el Esencial Padre de todas las energías, milady!", respondió Mantis. "Si me permite el atrevimiento, tal vez sea al contrario y usted, guiada por una extraña energía, siempre llega al preciso lugar donde me encuentro cuando necesita platicar conmigo. Yo aseguraría que se trata del destino, milady".

No pasó mucho tiempo para que la "conciencia" de Cítrica empezara a perder la amabilidad en sus palabras. Era en privado, justo antes de dormir, cuando la cascarrabias vocecilla lanzaba su bola de increpaciones: "Eres una niña estúpida. ¡Mira que dejarte engatusar por un charlatán como ese! ¿Qué te asegura que no es el malvado mercader de los Prodiléctricos, disfrazado para atraparte? ¡Quizá tu espíritu es el único que queda en esta Tierra maldita y obviamente ese malvado lo ambiciona como a un manjar delicioso! ¿Entiendes, niña, que quizá eres la única cosa auténtica que queda en el mundo entero? ¡Deja de ser tan idiota! ¡Olvídalo y sálvanos!"

Cítrica dudaba y se estremecía, aterrada de que un horroroso mercader, salido de las sombras, le arrebatara su esencia; pero luego llegaba el día y las amenas confidencias al Príncipe Mantis, las lágrimas y las risas, y a veces las necias pero divinas conversaciones de cuando supuestamente Mantis, siendo un niño verdadero antes de la maldición, había conocido el hermoso e infinito palacio de Cítrica; a su valiente, gallardo y bondadoso padre, el rey, y a su gentil y bellísima madre, la reina. Era así como Cítrica, tras las dulces palabras de escalofriante amabilidad que le decía ese cortés príncipe invisible, olvidaba el dolor, la pesadez y los agrios consejos de su aburrida "conciencia".

Un día, Mantis inició el diálogo sin esperar permiso:

Milady —empezó con obvia ansiedad—, quiero confesarle que el día de mañana es mi cumpleaños número diecisiete; y como ya la considero una verdadera amiga, me atrevo, esperando no ser grosero ni ambicioso, a pedirle un regalo.

Cítrica se estremeció de alegría:

—¡Dices bien al llamarme tu amiga, mi querido príncipe Mantis! ¡Y como amiga que soy, he de darte lo que me pidas! ¿Qué quieres? ¿Un candelabro, una pala, un radio de baterías, un jarrón…?

Mantis calló un momento y luego completó susurrando:

—Ansío más que nada en el mundo que vengas a visitarme a mi casa, La Higuera, pues tengo algo muy importante que confesarte.

Cítrica sintió que perdía la fuerza con un ardor que le inflamaba y carcomía los músculos.

—¡Estás loco! —berreó—. ¡Sabes que La Higuera ya no está en la Ciudad de los Trapos!

—Lo sé, milady —volvió a susurrar, esta vez con evidente dolor en sus palabras—, pero si me atrevo a pedirle tanto, es porque también mañana debo irme. No volveremos a vernos, nunca.

—¡Embustero! —rugió Cítrica— ¡Malvado! ¡Estúpida de mí, que no quise escuchar a mi conciencia!

Y enseguida se perdió, corriendo y llorando amargamente.

Ya era el día del cumpleaños número diecisiete del Príncipe Mantis. Cítrica despertó entre espasmos, con el rostro empapado en lágrimas. Había silencio; silencio del príncipe, silencio de su "conciencia", silencio de su propia voz; no era un silencio amable, como el que quedaba después de que a Mantis y a ella se les  acababan los argumentos, las lágrimas y las risas. No. Este silencio era el silencio de la desolación, el silencio de la muerte.

Cítrica corrió, anhelando ver por última vez a su amigo de palabras dulces, deseando que si moría, fuera sintiendo otra vez aquel extraño brillo en el pecho que le alargaba la boca hacia las orejas.

La asquerosa cobija empezó a desgranarse. "¡Tonta, boba, inútil, imbécil!" —chilló el rey Cucaracha—. "¡Estás muriendo, estamos muriendo!" El hielo se trepaba por las piernas desnudas, por el torso, y pronto apagó la voz del rey Cucaracha. Cítrica recordó su maldición y la palabra frío; recordó que todo era verdad: su infinito y hermoso palacio; el valiente, gallardo y bondadoso hombre que era su padre, el rey; la gentil, bellísima y compasiva mujer que era su madre, la reina; incluso recordó al pequeño príncipe rubio que alguna vez los visitó.

Ya casi no podía avanzar, pero sintió de pronto la certeza de que todo había valido la pena porque, aunque por fuera todo era un horroroso y cruel invierno, su pecho seguía caliente al descubrir al Príncipe Mantis. Era él ese bicho, como una verde rama quebrada, mirándola con inmensa dulzura a través de esas deliciosas esmeraldas ovales que tenía como ojos.

—Señora mía —expresó la mantis religiosa con solemnidad incomparable—, he aquí lo que quería decirle: ¡es usted poseedora de los ojos más hermosos, compasivos y brillantes que yo haya podido ver jamás!

Entonces, con el siguiente respiro de Cítrica, la maldición helada desapareció por completo.

La rama donde estaba la mantis se arrancó con un crujido seco. Un joven rubio, quejumbroso, quedó tendido en el suelo.

—¡Príncipe Mantis! —se carcajeó Cítrica mientras acudía a auxiliarlo—, ¡tu maldición también se ha roto!

—Junto con mi espalda, milady —se quejó—, y todo lo demás, creo.

Cítrica enderezó a Mantis y así descubrió que en realidad estaba ileso.

—¡Hemos vuelto, hemos vuelto! —gritó con una alegría que parecía no caberle en el cuerpo—. ¡Soy la Princesa Cítrica otra vez!

—¿Y qué tal —susurró Mantis al oído de su amiga—, qué tal si en realidad somos algo mucho mejor que el Príncipe Mantis y la Princesa Cítrica? ¿Qué tal si esos títulos sólo son otra maldición? ¿Nos conformaríamos?

Cítrica dudo sólo un segundo.

—No sé si tenga el valor para averiguarlo.

—Estoy seguro —volvió a susurrar Mantis, viendo a la princesa con dulzura y acariciándole tiernamente la barbilla—, estoy seguro de que juntos podemos deshacer cualquier hechizo y desenredar cualquier acertijo, mi hermosa princesa.

FIN Bicaalú

Fragmento de la novela Hijos de Set.


1 Este texto resultó ganador del concurso "Escribe lo que amas", lanzado en la edición 84 de Bicaalú.

Josué Ortega Zepeda