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Aviso de privacidad

LEY FEDERAL DE PROTECCIÓN DE DATOS PERSONALES
EN POSESIÓN DE PARTICULARES

AVISO DE PRIVACIDAD

RESPONSABLE. INMOBILIARIA Y CONSTRUCTORA NOCESA, S. DE R. L. DE C.V., persona moral constituida conforme a las normas mexicanas, con domicilio ubicado en Av. Insurgentes Sur 3155, Piso 2, Col. Jardines del Pedregal Cuicuilco, Delegación Coyoacán, C.P. 04510, México, Distrito Federal, es responsable del uso y protección de sus datos personales, por lo que en cumplimiento a la LEY FEDERAL DE PROTECCIÓN DE DATOS PERSONALES EN POSESIÓN DE PARTICULARES, así como de su Reglamento, INMOBILIARIA Y CONSTRUCTORA NOCESA, S. DE R.L. DE C.V., se compromete a dar tratamiento legítimo, a los datos personales que usted proporcione con motivo de un acto jurídico, negocio, solicitud, servicio o cualquier información relacionada con usted, de la que dispongamos, con el compromiso de resguardarla, asegurando su confidencialidad, almacenamiento y protección. Al respecto, le informamos lo siguiente:

FINALIDAD DEL TRATAMIENTO DE DATOS. La responsable recabará los datos personales que usted voluntariamente proporcione y serán utilizados con fines de selección y reclutamiento de personal, para la prestación de servicios profesionales o para la adquisición de productos o servicios. De manera adicional, su información personal podrá ser transferida a otras empresas que celebren o tengan celebrado contrato con la sociedad en mención para fines laborales, comerciales o de servicios.

En el caso de que usted solicite que sus datos no sean tratados para los fines adicionales que se indican, podrá hacerlo del conocimiento de la responsable dentro de 5 días hábiles, contados a partir de que usted los haya proporcionado por escrito o de que usted tenga conocimiento de que disponemos de ellos, por algún comunicado que se le haya enviado a su domicilio o que reciba de la responsable, como consecuencia de la prestación de servicios o contratos celebrados, con motivo de un acto jurídico, negocio, solicitud, servicio, o cualquier información relacionada con usted, proporcionada por terceros para llevar a cabo los objetivos, compromisos u obligaciones adquiridas con la responsable, de conformidad con el aviso de privacidad que respecto de sus datos personales se hayan proporcionado por los conductos correspondientes.
En el supuesto de que no se manifieste respecto a lo señalado en el párrafo anterior, se entenderá que otorga su consentimiento para utilizar sus datos personales o realizar la citada transferencia.

La negativa para el uso de sus datos personales para dichas finalidades, no será motivo para que le neguemos trabajo, prestación de servicios o productos que solicita o contrata con la responsable.

OBTENCION DE DATOS PERSONALES. Para llevar a cabo las finalidades descritas en el presente aviso de privacidad, la responsable recabará los siguientes datos personales

CANDIDATOS A VACANTES.- Datos personales que se recabarán, almacenarán y/o utilizarán, como parte del proceso de reclutamiento y selección: 1) Datos de identificación, tales como nombre completo, domicilio particular, fecha de nacimiento, nacionalidad, ocupación o profesión, teléfono(s), correo electrónico, número de seguridad social, clave única del registro de población y registro federal de contribuyentes; (2) Datos académicos referentes a su formación académica, grado de preparación y especialización; (3) Datos laborales referentes a su experiencia, formación, especialización y desempeño laboral; (4) Datos sensibles en términos de la Ley, tales como ingresos, salario, beneficios y prestaciones, condiciones socio-económicas, datos proporcionados por sociedades de información crediticia, datos sobre sus familiares y/o dependientes económicos, referencias personales, para solicitarles la información que se requiera con motivo de la solicitud de trabajo, datos sobre su estado de salud pasado, presente y futuro, datos respecto de enfermedades congénitas ó crónicas, resultados de exámenes psicométricos, datos sobre su capacidad intelectual, características de personalidad y habilidades administrativas y gerenciales; (4) Los que adicionalmente en su caso, se requieran para el proceso indicado.
En el supuesto de que resulte viable la solicitud de trabajo, sus datos personales se proporcionarán a la empresa que lo contratará para que preste los servicios correspondientes a la responsable.

PROVEEDORES.- Para proceso de selección, la verificación de datos personales proporcionados (nombre, clave única de Registro de Población, Registro Federal de Contribuyentes, alta de hacienda, domicilio, teléfono y los que en su caso se requieran) y la investigación de referencias personales y laborales, para determinar la procedencia de una relación contractual para la adquisición de un producto o servicio.

CLIENTES.- Nombre, clave única de Registro de Población, Registro Federal de Contribuyentes, alta de hacienda, domicilio y teléfono, necesarios para realizar todas las actividades requeridas para el correcto desempeño o cumplimiento del servicio profesional convenido.

La responsable procurará que los datos personales sean correctos y actualizados para los fines para los cuales fueron recabados, comprometiéndose a bloquearlos o, en su caso, a cancelarlos, cuando hayan dejado de ser necesarios para el cumplimiento de las finalidades previstas en el aviso de privacidad.

COLABORADORES Y ESCRITORES DE LA REVISTA “BICAA’LU” U OTRAS EDITADAS POR LA RESPONSABLE.- Nombre, correo electrónico, número telefónico, domicilio u otros datos necesarios para realizar las actividades requeridas para el correcto desempeño o cumplimiento de la relación pactada por escrito o de forma verbal.

La responsable procurará que los datos personales sean correctos y actualizados para los fines para los cuales fueron recabados, comprometiéndose a bloquearlos o, en su caso, a cancelarlos, cuando hayan dejado de ser necesarios para el cumplimiento de las finalidades previstas en el aviso de privacidad.

SUSCRIPTORES.- Nombre, domicilio, ciudad, país, número telefónico y correo electrónico u otros datos necesarios para realizar todas las actividades requeridas para el correcto desempeño o cumplimiento del servicio profesional convenido.

La responsable podrá obtener información de los titulares de los datos personales, por conducto de otras fuentes permitidas por la Ley, tales como directorios telefónicos o laborales; diarios, gacetas o boletines oficiales y medios de comunicación social. Los datos que se obtengan por estos medios serán, entre otros, nombre, domicilio ó números telefónicos, emails del titular de los datos personales e información corporativa, tratándose de personas morales.

TRANSFERENCIAS DE DATOS. INMOBILIARIA Y CONSTRUCTORA NOCESA, S. DE R. L. DE C.V., se compromete a cumplir los principios legales de protección en cuanto a la transferencia de datos personales y a tomar las medidas necesarias y suficientes para garantizar que el presente aviso de privacidad sea respetado por la responsable o por terceros, con los que guarde alguna relación jurídica.

INMOBILIARIA Y CONSTRUCTORA NOCESA, S. DE R. L. DE C.V., podrá realizar la transferencia y/o remisión de datos a:

  • Terceros proveedores de servicios, para el cumplimiento de las obligaciones legales adquiridas con INMOBILIARIA Y CONSTRUCTORA NOCESA, S. DE R. L. DE C.V.
  • Socios comerciales con los que INMOBILIARIA Y CONSTRUCTORA NOCESA, S DE R.L. DE C.V. lleve a cabo convenios o contratos enfocados al desarrollo y comercialización de nuevos productos.
  • Profesionistas, asesores, consultores externos, para el efecto de la administración de operaciones, de los servicios y demás actos que la responsable puede realizar conforme a la Ley y sus estatutos sociales, así como para la defensa de los intereses de cualquier responsable tercero, ante cualquier controversia legal que surja con motivo de dichas operaciones y servicios, señalando de manera enunciativa a empresas de cobranza, auditores externos, legales y contables, outsourcing, entre otros.

Le informamos que sus datos personales podrán ser compartidos o transferidos con las sucursales de la responsable, que se ubiquen en el interior de la República Mexicana, con organizaciones, instituciones, personas físicas o terceros en general, para fines laborales respecto de determinado arte, oficio, o profesión; para la adquisición de productos o servicios, o para la prestación de servicios profesionales.

LIMITACIÓN DE USO O DIVULGACIÓN DE DATOS PERSONALES. La responsable se obliga a guardar confidencialidad respecto de los datos personales proporcionados, aún después de finalizar sus relaciones con el titular. Asimismo, se compromete a observar los principios de licitud, consentimiento, información, calidad, finalidad, lealtad, proporcionalidad y responsabilidad, previstos en la ley, adoptando medidas de seguridad administrativas, técnicas y físicas, para proteger los datos proporcionados contra daño, pérdida, uso, acceso o tratamiento no autorizado.

La responsable le informa que posee, recaba o recabará de usted, los datos personales necesarios, principalmente para la adecuada realización de las operaciones y prestación de los servicios, así como para la celebración de los demás actos que cada responsable puede realizar conforme a la Ley y sus estatutos sociales. Dichos datos personales pueden haber sido obtenidos de usted, ya sea personalmente o bien, directamente por cualquier medio electrónico, óptimo, sonoro, visual o a través de terceros y de otras fuentes permitidas por la ley, tales como las sociedades de información crediticia.

INMOBILIARIA Y CONSTRUCTORA NOCESA S. DE R. L. DE C.V., no recabará datos sensibles, salvo los mencionados en el apartado (4) del título denominado Candidatos a Vacantes. Para el caso de que requiera de otros datos sensibles por necesidades de la empresa, se lo hará saber de manera escrita.

INMOBILIARIA Y CONSTRUCTORA NOCESA, S. DE R.L. DE C.V., no venderá y tampoco prestará sus datos personales a ningún tercero. Sin embargo, podrá transferir sus datos particulares a las sucursales que forman parte de la sociedad en mención, para fines laborales, comerciales o de servicios contratados con terceros. Unicamente los revelará por requerimiento de la autoridad competente.

Si usted como titular recibe comunicados de INMOBILIARIA Y CONSTRUCTORA NOCESA, S. DE R.L. DE C.V., por motivo de un acto jurídico, negocio, solicitud o servicios, se debe a que la responsable original de sus datos personales los ha transferido a INMOBILIARIA Y CONSTRUCTORA NOCESA, S. DE R.L. DE C.V., para dar cumplimiento a los términos estipulados en la relación que los une, conforme al aviso de privacidad que se le haya notificado por los medios que se consideraron adecuados.

Para limitar el uso o divulgación de su información personal, usted puede hacer uso de los siguientes medios:

  • Su inscripción en el Registro Público para evitar duplicidad, que está a cargo de la Procuraduría Federal del Consumidor, con la finalidad de que sus datos no sean utilizados para recibir publicidad o promociones de empresas de bienes o servicios. Para mayor información sobre este registro, usted puede consultar el portal de Internet de la Profeco, o bien, ponerse en contacto directo con ésta.
  • Mediante registro en el Listado de Exclusión de INMOBILIARIA Y CONSTRUCTORA NOCESA, S. DE R.L. DE C.V., a fin de que sus datos personales no sean tratados para fines mercadotécnicos, publicitarios o de protección comercial por nuestra parte. Para ser incluido dentro del listado, deberá presentar solicitud por escrito de manera personal, al responsable para conocer lo relacionado con el derecho ARCO, dentro del término de 5 días hábiles señalado.

El tratamiento de los datos personales se hará conforme al presente aviso de privacidad, salvo en los casos previstos por el artículo 10 de la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de Particulares.

DERECHO ARCO. El titular de los datos personales o su representante legal, tiene derecho a conocer que datos personales tenemos de usted, para que los utilizamos y las condiciones de uso que les damos (ACCESO). Asimismo, es su derecho solicitar la corrección de su información personal en caso de que esté desactualizada, sea inexacta o incompleta (RECTIFICACION); que la eliminemos de nuestros registros o bases de datos, cuando considere que no está siendo utilizada conforme a los principios, deberes y obligaciones previstas en la normatividad (CANCELACION); así como oponerse al uso de sus datos personales para fines específicos (OPOSICION).

Para el ejercicio de cualquiera de los derechos de acceso, rectificación, cancelación y oposición o para revocar su consentimiento para el uso de sus datos personales, usted deberá presentar solicitud por escrito en el domicilio legal de la responsable, en la que conste la rúbrica del solicitante, dirigida a la responsable y que deberá recibir el encargado para conocer lo relacionado con el derecho ARCO y que deberá contener:

  1. El nombre del titular y domicilio o correo electrónico, para comunicarle la respuesta a su solicitud;
  2. Los documentos que acrediten la identidad o, en su caso, la representación legal del titular;
  3. La descripción clara y precisa de los datos personales respecto de los que se busca ejercer alguno de los derechos antes mencionados o para solicitar la revocación de consentimiento para el uso de sus datos personales y
  4. Cualquier otro elemento o documento que facilite la localización de los datos personales.

La responsable comunicará al titular, en un plazo máximo de veinte días hábiles, contados desde la fecha en que se recibió la solicitud de acceso, rectificación, cancelación u oposición, la determinación adoptada, a efecto de que, si resulta procedente, se haga efectiva la misma dentro de los quince días siguientes a la fecha en que se comunica la respuesta. Tratándose de solicitudes de acceso a datos personales, procederá la información, previa acreditación de la identidad del solicitante o representante legal, según corresponda.

Los plazos antes referidos podrán ser ampliados una sola vez por un periodo igual, siempre y cuando así lo justifiquen las circunstancias del caso.

La responsable no estará obligada a cancelar los datos personales, cuando se actualice alguno de los siguientes supuestos, previstos por el artículo 26 de la Ley Federal de Protección de Datos Personales en Posesión de Particulares.

  1. Se refiera a las partes de un contrato privado, social o administrativo y sean necesarios para su desarrollo y cumplimiento;
  2. Deban ser tratados por disposición legal;
  3. Obstaculice actuaciones judiciales o administrativas vinculadas a obligaciones fiscales, la investigación y persecución de delitos o la actualización de sanciones administrativas;
  4. Sean necesarios para proteger los intereses jurídicamente tutelados del titular;
  5. Sean necesarios para realizar una acción en función del interés público;
  6. Sean necesarios para cumplir con una obligación legalmente adquirida por el titular, y
  7. Sean objeto de tratamiento para la prevención o para el diagnóstico médico o la gestión de servicios de salud, siempre que dicho tratamiento se realice por un profesional de la salud sujeto a un deber de secreto.

REVOCACION DE CONSENTIMIENTO PARA USO DE DATOS PERSONALES. Usted puede revocar el consentimiento que, en su caso, nos haya otorgado para el tratamiento de sus datos personales. Sin embargo, es importante que tenga en cuenta que no en todos los casos podremos atender su solicitud o concluir el uso de forma inmediata, ya que es posible que por alguna obligación legal o contractual, a la que usted se haya obligado, requiramos continuar tratando sus datos personales. Asimismo, usted deberá considerar que para ciertos fines, la revocación de su consentimiento implicará que no le podamos seguir prestando el servicio que nos solicitó, o la conclusión de su relación contractual con la responsable.

CAMBIOS EN AVISO DE PRIVACIDAD. El presente aviso de privacidad puede sufrir modificaciones, cambios o actualizaciones derivadas de nuevos requerimientos legales; de nuestras propias necesidades por los productos o servicios que ofrecemos; de nuestras prácticas de privacidad; de cambios de nuestro modelo de negocio, o por otras causas.

Nos comprometemos a mantenerlo informado sobre los cambios que pueda sufrir el presente aviso de privacidad, a través de nuestra página de internet www.asecon.mx

ENCARGADO. Para el ejercicio de su derecho ARCO o revocar su consentimiento para el uso de sus datos personales, o dudas que pudiera tener respecto al tratamiento de su información, deberá presentar por escrito su solicitud al responsable designado para darle trámite, Sr. Israel Néquiz Luna, en el domicilio legal de la responsable, ubicado en Av. Insurgentes Sur 3155, Piso 2, Col. Jardines del Pedregal Cuicuilco, Delegación Coyoacán, C.P. 04510, en la Ciudad de México, D.F., de lunes a viernes (exceptuando días festivos), en horario de 16:00 a 18:00 hrs. Para fines informativos, podrá comunicarse con la persona indicada en el horario mencionado al número telefónico (55) 44-45-77-01, en el Distrito Federal y del interior de la República al número 01800- 8727326; también le proporcionamos para fines informativos correo electrónico privacidad@asecon2006.com.mx

Ultima actualización del Aviso de Privacidad: 25 de Julio de 2013.

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Lección de vida

¡Expulsados!

Gabriel Bernal Granados
Julio, 2017

#LecciónDeVida

Uno de los momentos más felices de mi infancia se produjo cuando nos expulsaron, de la escuela primero y luego únicamente del salón, a Carlos, a Edgar y a mí. En el techo del baño de hombres, que se encontraba en el patio de atrás, estaban construyendo una biblioteca. Había una montaña de grava y a algunos de nosotros, azuzados por los mayores, se nos ocurrió lanzar piedritas por encima de la malla metálica que dividía el área de la construcción de las casas de los vecinos.

Martín del Campo, que a los ocho años de edad tenía el cuerpo de un adolescente, fue quien arrojó la grava más allá de la valla metálica. El caso es que al terminar el recreo de las diez y media de la mañana, y luego de formar la fila que nos conduciría de vuelta a nuestros salones, a Edgar primero y luego a Carlos y a mí, nos separaron del grupo. En la oficina del director nos interrogaron sobre lo sucedido y sumariamente se llegó a la decisión de que nosotros éramos culpables de haber roto el cristal de una ventana de la casa de un vecino de pelo largo y pantalones de mezclilla untados al cuerpo que estaba sentado frente al escritorio del director, con un visible enfado en el rostro. El profesor Hermosillo decidió darnos un castigo ejemplar, expulsándonos de la escuela para siempre.

En el rellano de la escalera Carlos y yo nos encontramos con Edgar, quien estaba llorando y lanzaba improperios contra los directores del Liceo. Su abuelito Rommel, mejor conocido como "el lobo del desierto", después de enterarse de la injusta expulsión, no dudaría en enviar un escuadrón de helicópteros armados con artillería pesada para dejar caer bombas sobre el inmueble escolar y un destacamento de infantería para acribillar a los profesores que hubiesen quedado vivos. Después de un rato detenidos en ese rincón, a la sombra de las ideas de venganza más desaforadas que Carlos y yo hubiéramos escuchado en nuestras vidas, nos dejaron volver al salón para que nos despidiésemos de nuestros compañeros. Interrumpimos la clase del maestro Garibay para encontrarnos con la estupefacción en el rostro de nuestros amigos. El único que no parecía tener congoja alguna era Martín del Campo —el verdadero culpable del crimen que se nos había imputado erróneamente—, pues su mamá era amiga de los directivos de la escuela, así que su reputación y su integridad se encontraban a salvo.

No tardó en expandirse el rumor de que nos habían expulsado de la escuela por haber arrojado grava contra los cristales de las ventanas de las casas de los vecinos, y de que esas eran las últimas horas de convivencia que nos quedaban en el Liceo. Lo cierto es que todo era muy confuso y los involucrados no entendíamos bien a bien qué era lo que estaba pasando, ni mucho menos qué era lo que había pasado. Al día siguiente, nuestras madres hicieron acto de presencia para hablar con el director y llegar a un acuerdo razonable: no nos expulsarían del colegio debido al expediente casi impoluto de al menos dos de nosotros, Carlos y yo, porque Edgar era una fichita con un expediente abultado en materia de reportes, riñas y conducta inapropiada desde su ingreso a la institución en el tercer año del kínder. Permaneceríamos segregados del grupo y bajo la tutela del maestro Conde, quien se encargaría de que cumpliéramos nuestra sanción y no perdiéramos la estela didáctica de nuestros demás compañeros.

Dice mi madre, a la distancia que dan los años, que lo que para mí fue uno de los meses más fecundos de mi existencia como estudiante, en realidad fueron solamente tres días, de un miércoles a un viernes, contando a partir del martes en el que se había suscitado el incidente que provocó nuestra expulsión de las aulas del colegio. Lo cierto es que durante ese lapso, luego de hacer la primera formación del día, Edgar, Carlos y yo nos separábamos del grupo: el grueso de los estudiantes, como una caravana de beduinos que subiera a duras penas un pesadísimo cargamento de útiles —la mayoría de ellos inútiles— por dos tramos inclementes de escaleras, se iba para el salón de clase, y nosotros seguíamos una ruta alternativa rumbo a la oficina del maestro Conde.

Como siempre estaba muy ocupado, Conde nos daba un manojo de hojas engrapadas a cada uno, con cuatrocientas divisiones, quinientos quebrados y doscientas cincuenta multiplicaciones. Con su voz circense de maestro de ceremonias —de hecho, a su bigotillo ya cano sobre el labio superior sólo le hacía falta la chistera, el frac encarnado, los pantalones blancos abombados y las botas negras para completar su indumentaria—, nos advertía que todo debería estar resuelto a su regreso, dentro de dos horas. Como no había sillas en ese pequeño rectángulo alfombrado, nos acomodábamos en cuclillas al lado de unas mesitas de madera que hacían las veces de nuestros escritorios y empezábamos a hacer garabatos sobre la superficie cada vez más borrosa de esos folios. Al cabo de diez minutos y luego de mirarnos a los ojos para cerciorarnos de que todo eso, en efecto, era un absurdo, sacábamos un paquete de cartas de la mochila de Edgar y nos poníamos a jugar al pócar, apostando los frijoles que nuestro compañero había guardado diligentemente en el mismo empaque. O bien, cuando se nos atrofiaban los dedos ya fuese por arrastrar el lápiz o por barajar los naipes, tomábamos una de las pelotas de volibol que guardaba Conde en alguno de los rincones de su oficina e improvisábamos un pequeño torneo, entre Carlos y Edgar o entre Edgar y yo, haciendo de salero aquel que hubiese perdido la última mano de cartas.

No bajábamos a recreo como todo el mundo, sino que esperábamos a que el patio se hubiera vaciado y, por conmiseración, el maestro Conde nos arengara diciendo: "Ándeles, chamacos de porra, vayan al patio a que les dé un poco de aire". Entonces nos convertíamos en dueños no sólo del patio, sino del aire y del Sol de las once y media de la mañana. La sensación de libertad era absolutamente dichosa: nadie para estorbarnos en ese enorme campo de concreto en el que era casi posible tocar las nubes de un blanco algodonoso que transitaban hacia ninguna parte sobre nuestras cabezas; nadie para decirnos qué hacer con los tubos de las porterías o con los aros de los postes de basquetbol; nadie para impedirnos correr hacia donde se nos diera la gana, en persecución de nosotros mismos o de una quimera confundida con los espejismos solares de la luz del mediodía.

Como se ve, el castigo fue en realidad una bendición; no dudaría, incluso, que hubiesen sido esos días los que contribuyeron a dejar en claro el sentido último de mi vocación: no obedecer la voluntad de nadie más que la mía y hacer hasta lo imposible por encontrarme del otro lado de los barrotes de la reja, ya fuese la reja que separaba el predio de la escuela de las calles de la ciudad o las rejas imaginarias que separan a los hombres asalariados de los hombres libres.

Treinta años más tarde, sentados a la mesa de un café en el mercado de la colonia Del Valle, Carlos y yo comprendimos que había sido Edgar quien nos había involucrado en el incidente de la grava, con el que en realidad habíamos tenido muy poco o nada que ver. Y años más tarde me enteré de que había sido Edgar quien había sembrado el rumor, entre los sobrevivientes del Liceo, de que yo había muerto atropellado por una combi o un microbús —las versiones variaban— a los veinte años.

Gabriel Bernal Granados