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El tutorial

Cómo crear tu propio perfume

Sabú Affer y Noé Jáuregui

Cómo crear tu propio perfume

La literatura tiene la capacidad de evocar el deseo de crear algo por cuenta propia. Por ejemplo, al leer El perfume, de Patrick Süskind, ¿a quién no le dieron ganas de combinar extractos y esencias, o al menos de percibir las fragancias creadas por la nariz privilegiada de Grenouille? Si bien hay fragancias respaldadas por las más famosas celebridades, no es demasiado complicado crear una propia, ya sea para hacer un regalo inimitable o para uso personal.

1. Consigue los materiales. Un perfume es una mezcla de aceites esenciales, que tiene una base de aceite, alcohol y agua. Un listado básico de material sería:

2. Entiende la diferencia entre esencias. La clasificación de las esencias en notas depende del tiempo que permanecen antes de evaporarse: las notas altas son las más volátiles, así que duran poco; las notas medias tienen una longevidad más extensa, aunque no tanto como las notas base, cuya duración es más prolongada. Por su parte, las notas puente tienen una permanencia intermedia, por lo que sirven para dar cohesión al perfume.

En ocasiones, se añaden otras sustancias al perfume para obtener otro tipo de referencias olfativas; por ejemplo, la sal de mar tiene una connotación oceánica, así como la pimienta negra evoca las especias. También se pueden agregar el alcanfor, para dar un efecto refrescante, o el vetiver, una esencia presente en al menos un tercio de los perfumes comerciales.

3. Conoce las esencias más comunes. A continuación presentamos una lista de las esencias más populares, de acuerdo con la clasificación anterior: notas base: cedro, canela, patchouli, sándalo, vainilla, musgo, liquen, helecho; notas medias: clavo, geranio, té de limón, flor de naranjo, nuez moscada, ylang-ylang; notas altas: bergamota, jazmín, lavanda, limón, lima, flor de naranjo, orquídea, rosa; y las notas puente son la vainilla y la lavanda

Por otro lado, aquí está una lista de algunos aceites esenciales, agrupados conforme a su tipo de olor: de tierra: patchouli, vetiver; floral: geranio, jazmín, flor de naranja, rosa, violeta, ylang-ylang; frutal: bergamota, toronja, limón, té de limón, lima, mandarina, naranja; herbal: angélica, albahaca, manzanilla, salvia, lavanda, menta, romero; marino: sal de mar; especias: pimienta negra, cardamomo, canela, clavo, cilantro, jengibre, enebro, nuez moscada; maderas: casia, cedro, ciprés, pino y sándalo.

4. Crea tu propia fragancia. Ahora sí estás listo para experimentar. Recuerda que el orden en el que mezcles los ingredientes afectará el resultado final, así que no olvides anotar en cada ocasión el procedimiento, por si el resultado es un total acierto y deseas volver a realizarlo.

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Sabú Affer y Noé Jáuregui

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