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Creatividad

Arte ingenuo

Zaira Toroella Posadas

Arte ingenuo

El fin de semana pasado tuve la oportunidad de observar a mis tres sobrinos, todos menores de cinco años, dibujar con crayolas en hojas de papel. Recuerdo sus caritas sonrientes al escoger un color y la forma en que trazaban, sin pena ni congoja, cada figura. Los tres decidieron plasmar a su respectiva familia; colocaron a los integrantes en orden diferente; las dimensiones, rasgos y colores variaban. Objetos y rayones complementaron las escenas e imprimieron un sello característico a cada dibujo. Al verlos tan felices y relajados, recordé mi niñez y las horas que podía pasar frente a un pizarrón trazando, con gises de colores, imágenes espontáneas y ocurrentes que expresaban mi libertad.

El profundo deleite que causa, durante los primeros años de vida, recrear lo que nos rodea y expresar de forma única nuestro mundo interior hizo que un grupo de franceses, a finales del siglo XIX, decidiera basar su estilo artístico en pinturas infantiles. El objetivo era evocar y recobrar la espontaneidad y pureza de los trazos propios de un niño, que surgen de una imaginación no contaminada por convenciones estéticas ni técnicas académicas.

Este grupo de aficionados desarrolló el arte naïf o arte ingenuo, el cual se caracterizó por ser autodidacta, concebir al arte como un reflejo de tranquilidad y despreocupación interior, así como por la búsqueda de una libertad reflexiva y trascendente. El resultado fueron obras artísticas simples, sinceras e íntegras, que ofrecían una visión propia del mundo.

Iniciaron su producción artística de forma tardía; algunos, incluso, rebasaban los cuarenta años de edad al pintar su primer cuadro. Y es que la pintura no era su actividad principal, tenían otras ocupaciones profesionales. El principal representante, Henri Rousseau, era conocido con el sobrenombre de El aduanero porque trabajaba en la oficina de aduanas de París; sin embargo, su verdadera pasión era la pintura, a la que se volcó por completo una vez jubilado. Otros pintores naïf destacados fueron Séraphine Louis, quien por muchos años fungió como ama de llaves de una familia acomodada en un poblado a las afueras de París; Camille Bombois formó parte de un circo, y André Bauchant trabajó como jardinero durante muchos años.

Henri Rosseau, 'El cuarteto feliz', 1902.

Henri Rosseau, El cuarteto feliz, 1902.

Séraphine Louis, 'Buqué de flores', 1928.

Séraphine Louis, Buqué de flores, 1928.

Al observar las obras de estos pintores, saltan a la vista "errores académicos", como la falta de perspectiva y el manejo de proporciones inexistentes en la realidad —por ejemplo, una flor más alta que una persona o un árbol más bajo que ésta. Efectos que de inmediato nos remontan a dibujos infantiles. No obstante, al comprender la intención de estos artistas —ávidos por expresar ambientes completamente serenos, alejados de los academicismos y las reglas que pudieran coartar la naturalidad—, es posible apreciar estéticamente sus obras, tanto por los contornos definidos con gran precisión, como por el efecto volumétrico conseguido gracias a un colorido extraordinario, sin mencionar el manejo detallista, minucioso y de gran potencia expresiva.

El arte naïf trascendió en la historia del arte debido a su influencia en artistas del nivel de Pablo Picasso o George Braque, al igual que en vanguardias, como el surrealismo, donde la descontextualización de motivos es fundamental y el artista se permite toda clase de libertades pictóricas, no basadas en la realidad, que evocan lugares mágicos, fantásticos y misteriosos.

Querido lector, ¿cuándo fue la última vez que tuviste en tus manos crayolas y papel y diste rienda suelta a tu imaginación? Seguramente hace ya algunos años. Hoy te invito a volver a hacerlo y a dejarte llevar, como estos "artistas ingenuos", por senderos pictóricos capaces de resucitar aquellos momentos felices y apacibles de la niñez, cuando se podían crear mundos maravillosos y atemporales sin ninguna reserva. Nunca es tarde para redescubrir la magia del lenguaje artístico.

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Zaira Toroella Posadas

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